La eternidad es una carretera federal en semana santa.
Cuando pensaste haber rebasado al último camión cargado de frutas se presenta el trailer de alguna trasnacional.
No terminaste de rebasar al auto azul cuando en el horizonte asoma una nueva pipa de agua esforzandose por subir una empinada cuesta sin lograr superar los treinta kilometros por hora. Curvas, subidas, bajadas, autobuses comerciales, autos de lujo, otros no tanto, tractores y una fila que se prolonga y aparentemente es infinita. Me hipnotizo y asalto mi mente con preguntas: habrá un primer auto que guie la fila? habra un auto superior que controle mi destino? habrá un ultimo auto? o simplemente habrá un principio y un final? o todo se reduce a un constante devenir, un permanente rebase, la perpetuación de un momento hasta un aparente y tal vez ilusorio destino. Se extingue el yo y se vuelve un murmullo en el gentio.
"el yo es un auto en la carretera federal"